domingo, 17 de enero de 2010

No siempre es positiva la influencia de un famoso en un anuncio de televisión

Ejemplo: Paris Hilton y la salud infantil




Paris Hilton protagonizó un comercial de televisión para la cadena de restaurantes Carl's Jr. donde aparecía vestida con un traje de baño negro diminuto mientras lava un automóvil Bentley, antes de comer una hamburguesa picante. El anuncio duraba 30 segundos en televisión y un poco más osado era el aviso en Internet, pero aunque apenas fue masivo surgieron las críticas.


 Los vendedores adjudicaron que esa publicidad no tenía cabida para la televisión pública ya que consideraban que el público que consumía las hamburguesas es infantil y reclamaban: “Que saquen esta pornografía del aire”. 
Los responsables del aviso sostuvieron que no era pornografía y que decir eso era un “poco exagerado que sólo se trataba de vender más hamburguesas.”   
La revista británica The Lancet pidió hace poco a los famosos que no participaran en anuncios, dirigidos a los niños, de refrescos o productos sin valor nutricional.  


Que una revista médica del prestigio de la citada se ocupe de un asunto como éste, indica de manera elocuente que determinados consumos corrientes y constantes entre los más jóvenes, lejos de ser un juego de niños, constituyen un problema sanitario de calado.